El lugar de transformación
Nicodemo vio los milagros de Jesús. Habló con él cara a cara. Y aun así no pudo ver el reino de Dios. ¿Por qué? Porque ver a Dios obrar no te transforma. Obedecerle sí. En este mensaje descubrimos por qué tu vida puede seguir igual aunque lleves años creyendo — y qué es lo único que realmente produce transformación.
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